“Vamos al cine para acceder a un mundo nuevo y fascinante, para suplantar virtualmente a otro ser humano que al principio nos parece muy extraño pero que en el fondo es como nosotros, para vivir en una realidad ficticia que ilumina nuestra realidad cotidiana. No deseamos escapar de la vida sino encontrarla…”. Con esa paradoja de escapar para encontrarnos anuncia Mckee su fascinante recorrido por la construcción de ficción. Y lo hace desde el oficio, en una especie de manual (que podríamos llamar clásico), para entender, descomponer y recomponer cada elemento de los que conforma eso que conocemos como técnica narrativa. No usaremos la antipática palabra imprescindible, pero diremos que es un libro clave, de consulta permanente (así sea para refutarlo), para cualquier interesado en contar historias.